Por Noreen Burke

Las correlaciones del dólar con una serie de instrumentos claves de Estados Unidos están perfilando un patrón inusual, generalmente asociado a periodos de turbulencias en los mercados, según el estratega jefe de divisas de BNY Mellon, Simon Derrick.

“Parece digno de destacar que los niveles de correlación observados actualmente entre el índice dólar y los principales mercados de valores de Estados Unidos se han asociado anteriormente con la antesala o la repercusión de un evento importante”.

Nasdaq Composite diario

Nasdaq Composite diario

En una nota a sus clientes, Derrick aseguraba que la correlación a 200 días del índice Nasdaq Composite frente el dólar está en -74,8%.

S&P 500 vs. índice dólar

S&P 500 vs. índice dólar

Hay una correlación del -74% entre el índice dólar y el Dow Jones de Industriales y del -73,9% con el S&P 500.

Una correlación del -100% indica que un movimiento al alza de un activo vendrá acompañado de un movimiento igual pero a la baja de otro activo. Una correlación del 100% indicaría que los dos activos avanzan juntos en la misma dirección.

Bono a 2 años de EE.UU. vs. índice dólar

Bono a 2 años de EE.UU. vs. índice dólar

La correlación entre el dólar y el rendimiento de los bonos del Tesoro no queda muy por detrás, según Derrick. La correlación entre el índice dólar y el margen de rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 2 años/a 30 años es de 68,8%, añadía.

La correlación entre el índice dólar y “el elevadísimo rendimiento de los bonos del Tesoro están alcanzando rápidamente a ambos, concretamente el de los bonos a 2 años está en -65,6%”, dijo Derrick.

Extraña coincidencia colectiva

Derrick ha señalado que es extraño que las correlaciones de este calibre aparezcan a la vez en un mismo periodo de tiempo; ha pasado sólo tres veces en los últimos 40 años.

El primer caso ocurrió a finales de 1978, durante las últimas etapas de una tendencia bajista del dólar que duró dos años impulsada por la relajada política monetaria de Estados Unidos. La brecha entre la inflación general y los tipos de los fondos de la Reserva Federal (Fed) se situó en niveles similares a los registrados estos últimos años.

Este movimiento, a su vez, ayudó a que el S&P 500 mantuviera su repunte después de 1974. Sin embargo, en ese momento la Fed estaba ajustando su política monetaria tratando de volver a tener la inflación bajo control.

El período de tres meses durante el que las correlaciones alcanzaron los extremos que se observan actualmente coincidió con el momento en que el dólar encontró una base pues la Fed seguía implementando ajustes. Esto culminó con un descenso del S&P 500 del 15%.

El segundo ejemplo se produjo en el verano de 1987 y coincidió con las últimas etapas de la tendencia bajista del dólar tras el llamado Acuerdo del Plaza. El Acuerdo del Plaza de 1985 fue un acuerdo entre las que entonces eran las naciones del G-5, la República Federal de Alemania, Francia, Estados Unidos, Japón y el Reino Unido, para manipular los tipos de cambio y conseguir una depreciación del dólar frente al yen japonés y la que era la divisa de Alemania Occidental en aquel momento, el marco alemán, con el objetivo de corregir los desequilibrios comerciales. En este caso, sin embargo, las correlaciones de la curva de rendimiento no alcanzaron los extremos actuales.

En aquel momento la Fed también estaba adoptando una política monetaria más restrictiva para estabilizar el dólar y un aumento repentino de las presiones inflacionarias, mientras que el S&P 500 siguió disparándose agresivamente. Las correlaciones cayeron bruscamente en octubre de 1987 tras el Lunes Negro, cuando se desplomaron los mercados de valores a escala mundial y el Dow cayó 507,99 puntos.

La nota dice que el tercer caso tuvo lugar entre diciembre de 2008 y mayo de 2009, pero este periodo difiere de los dos anteriores porque sucedió después, no antes, de un gran desplome del mercado de valores.